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lunes, 6 de abril de 2009

Sonidos articulados


En numerosas ocasiones, no somos conscientes del daño que pueden ocasionar nuestros labios cuando se abren para producir sonidos articulados. En muchos momentos de nuestra vida, lanzamos expresiones sin pensar siquiera lo que decimos, simplemente decimos. Eso me ha pasado a mí infinidad de veces.

No hace tanto, fue una de ellas, yo no estaba pasando un buen momento, sí, estaba contenta, eufórica, mejor dicho, pero era una falsa euforia, y al tratarse de eso, no con muy buenos frutos. El caso es que con este grado de exaltación en mi vida, dije alguna cosa que hirió o molestó a personas queridas, pero no encontraba el momento de aclarar la situación, hoy se ha dado ese momento, y cómo reconforta cuando aclaras las situaciones que pueden hacer que una relación se desequilibre o distancie.

En esta vida de prisas y sin sentidos, no sabemos elegir bien el momento de hablar o de callar, ni el de qué decir o qué callar. Hablamos porque hablar es lo que se lleva, es sinónimo de buenas relaciones, y en algunos casos eso no es del todo cierto.

Hace unos días, leí por algún sitio una cita de André Maurois que decía que ser sincero no era decir todo lo que se pensaba, sino no decir nunca lo contrario de lo que se pensaba, y nosotros venga, pensamos que la sinceridad es decir todo lo que pensamos aunque hagamos daño, a veces irreparable.

Espero que esta reflexión hoy hecha, me sirva al menos para tratar de cambiar, y piense antes de lanzar palabras al aire, pues palabras a veces tienen más fuerza que una tropa en la batalla. Palabras pueden cambiar el mundo o sumirlo en la destrucción más absoluta. Palabras, palabras, aspas que cortan el aire, palabras, palabras, hélices que cortan el agua, palabras, palabras, bisturís que cortan la carne.

jueves, 5 de febrero de 2009

Sobre un documental



http://farm1.static.flickr.com/196/524821777_824298ac95.jpg?v=1189647106

Ayer, mientras hacía zapping en la televisión, pues no había nada que me interesara, tropecé con un documental en la segunda cadena el cual estaba empezado, pero que no me permitió cambiar de canal.


Un hombre, que no hablaba bien, estaba contando algo que subtitulaban. Poco a poco vi que se trataba de un médico que había contraido una enfermedad neurgodegenerativa. Cada día estaba un poquito peor. Es dura una de las declaraciones que hizo: "Me cuesta pensar que sin la muerte el nacimiento sería una tragedia". Pero más allá de sus momentos de decaimiento, por uno de los motivos que me gustó el documental fue por el gran vitalismo del protagonista: frases suyas que te hacen pensar y que te dejan ver su vitalidad son; "Estoy jodido, pero contento" "La leña se consume, pero a mí no me importa, si al arder da buen fuego" o, "Mientras haya música seguiremos bailando, y con una sonrisa".


Cuando terminó, en el coloquio, dijeron que se llamaba "Las alas de la vida". Para mí, hablando mal y pronto, "fue una pasada", admiro a las personas que tienen este carácter, y me toca de cerca, pues es el que tenía mi madre, fallecida hace siete meses. Sí, podía decaer pero en media hora o un día, generalmente, ya se le había pasado.


Todo lo anteriormente expuesto, es lo que me hace pensar, y no quiero decir que tenga razón, en el tiempo que desperdiciamos los que estamos sanos, preocupándonos por asuntos que en muchas ocasiones se resuelven antes de que nos queramos dar cuenta. O por motivos tales como llevar dos años sin pareja, que te despida tu jefe, aunque tengas posibilidad de conseguir otro empleo, que se te rompa un plato de la vajilla nueva, o que se te pierdan 10 euros.


Me gustó también porque cada uno expresaba su idea sobre algunos temas sin, no se como decirlo, sin intentar cambiar la idea de los demás y dejando que el espectador se quede con la que crea más convincente, sin forzarlo a que tome una idea establecida de antemano por los guionistas.


Para terminar, creo que el ministerio de sanidad está pidiendo los derechos del documental para poder divulgarlo, debido a su calidad, pero si no es así y sale en DVD y podeis, mi consejo es que lo compreis para verlo y conservarlo, regalarlo, etc, creo que os gustará. Yo, si puedo, es seguro que lo compraré, para verlo de vez en cuando. Es una inyección de optimismo que muchos todavía necesitamos.
Si la adquiris, ¡¡¡¡Buen provecho!!!!


Noche de vigilia



http://naturalezahumana.files.wordpress.com/2008/04/dios2.jpg


A esta hora de la mañana, las siete menos cuarto, y después de estar desvelada algún tiempo, me he puesto a escribir la reflexión que llevo haciéndome desde hace un tiempo, aunque nunca antes he sido capaz de expresarla.

Ahora bien, me parece un poco confuso, que en los tiempos que corren, en los que reina en teoría un espíritu democrático, las personas que como yo creemos en Dios, (aunque quizás yo no sea el mejor ejemplo, pues no creo en el Dios que se nos impone desde pequeños, o al menos intento que no sea así) tenemos que hacerlo de manera oculta o avergonzándonos de ello. Sí, y digo bien, avergozándonos de ello pues es lo que siento o sentimos cuando reconocemos ante alguién el hecho de creer, con lo cual cada vez lo hacemos menos o no lo hacemos. Muchas veces me siento, y perdón a los homosexuales de antemano, "en el armario" y dándome verguenza o miedo salir. Últimamente, y no se si habrá más personas que sientan lo mismo, parece como si creer fuera un signo de falta de cultura, o una señal de carencia de inteligencia. Y quizás lo sea en mi caso, o en el tuyo, pero no creo que todas las personas que creen en Dios, vayan a carecer de estas dos cualidades. En fin, no se si tendréis esta percepción del tema. Quizás los que ven el hecho de creer así, son los miembros de mi entorno cercano, familia, amigos, conocidos... Quizás porque ha ocurrido alguna tragedia... no se... El caso es que en un tiempo de tolerancia, has de omitir tus creencias para sentirte bien, y que no te tachen de inculta o poco inteligente, bueno, sentirte bien no, quedar bien sería más correcto.

He de reconocer que quizás cueste entender a los demás, quizás yo haya hecho lo mismo en otros aspectos de la vida sin darme cuenta, lo que si tengo claro es una cosa, quiero estar siempre en constante evolución, en continuo proceso de cambio, pues que yo no tenga tus mismas ideas, tus mismos principios, no significa que sea superior a ti, más inteligente, lo que importa no es pensar todos de la misma manera, o creer en las mismas cosas, lo que importa es crecer aportando cada uno su granito de arena, eso sí, apoyo las diferentes crrencias e ideas siempre que no vayan en detrimento del ser humano. Con esto, cierro mi reflexión por hoy, espero que les hay gustado.